Afecciones

EMS en caballos: lo que realmente debes saber

El síndrome metabólico equino (EMS) es uno de los trastornos metabólicos más comunes en caballos en los Países Bajos, especialmente en ponis y caballos con tendencia al sobrepeso. El síndrome se caracteriza por resistencia a la insulina, sobrepeso y mayor riesgo de laminitis. Cuanto antes reconozcas el EMS, más podrás hacer para mantener tu caballo sano y activo. En este artículo descubrirás qué es exactamente el EMS, qué signos esperar y cómo controlarlo mediante nutrición, movimiento y monitoreo adecuado.

Publicado: 5/24/2026

EquiSight Editorial

EquiSight Editorial

Redactie · EquiSight · SaFleu Equestrian Centre BV

EMS en caballos: lo que realmente debes saber — illustratie bij EquiSight Afecciones

¿Qué es exactamente el EMS?

EMS significa síndrome metabólico equino y es un trastorno hormonal-metabólico en el que las células del caballo se vuelven menos sensibles a la insulina. Normalmente, la insulina permite que la glucosa pase del torrente sanguíneo al interior de las células. En un caballo con resistencia a la insulina, los niveles de azúcar en sangre permanecen elevados durante demasiado tiempo, lo que causa que el páncreas produzca cada vez más insulina. Estos valores de insulina crónicamente elevados eventualmente dañan los vasos sanguíneos en los cascos, lo que puede causar laminitis. El EMS no es una enfermedad que puedas 'curar', pero con el enfoque correcto puedes reducir significativamente los síntomas y prevenir en gran medida los ataques de laminitis.

¿Qué caballos tienen más riesgo?

No todos los caballos son igualmente susceptibles al EMS. Ciertas razas y tipos son genéticamente más sensibles, pero el estilo de vida también juega un papel importante.

  • Ponis como Welsh, Shetland y Fjord
  • Cruces de sangre caliente y sangre fría que engordan fácilmente
  • Caballos mayores de 10 años con una dieta poco variada
  • Caballos con puntuación de papada de 3 o superior (escala 0–5)
  • Caballos que comen mucho pasto rico en azúcares sin suficiente movimiento

Los síntomas más importantes en resumen

El EMS se desarrolla frecuentemente de forma silenciosa. Muchos propietarios piensan durante años que su caballo 'simplemente está gordo'. Presta atención a estas señales:

  • Acúmulos de grasa en el cuello (papada), sobre los ojos o en la base de la cola
  • Dificultad para perder peso a pesar de reducir la cantidad de alimento
  • Cascos regularmente calientes o sensibilidad en terrenos duros
  • Laminitis recurrente o crónica, incluso sin causa aparente
  • Fatiga y rendimiento reducido ante esfuerzo ligero

¿Cómo se diagnostica el EMS?

El veterinario confirma el EMS mediante análisis de sangre. La prueba más utilizada es la medición de insulina en ayunas, donde un valor superior a 20–30 µIU/ml (según el laboratorio) es sospechoso. Como complemento, se puede realizar una prueba dinámica de insulina, donde se mide la respuesta a una sobrecarga de azúcar. A veces también se mide ACTH para descartar el PPID relacionado (disfunción de la pars intermedia pituitaria, anteriormente conocido como Cushing) — ambas afecciones frecuentemente ocurren juntas. Anota en el dossier de tu caballo en EquiSight cuándo se tomaron los análisis de sangre, para que puedas rastrear tendencias a lo largo del tiempo fácilmente.

Ajustar la nutrición: el factor más importante

La alimentación es la variable más importante en el EMS. La regla principal es: limita los carbohidratos no estructurales (NSC) a menos del 10% en la ración total.

  • Pesa el pasto: el pasto en primavera y después de sequías contiene a veces más del 25% de NSC
  • Usa un bozal anti-pasto o limita el pastoreo a máximo 1–2 horas por día en momentos seguros
  • Remoja el heno 30–60 minutos en agua para eliminar azúcares (reduce NSC entre 20–40%)
  • No des frutas, zanahorias ni concentrados ricos en cereales como premios
  • Asegura suficiente magnesio, vitamina E y selenio mediante un complemento mineral personalizado

Movimiento como parte del tratamiento

El movimiento regular aumenta directamente la sensibilidad a la insulina de los músculos, similar al efecto en personas con diabetes tipo 2. En caballos con laminitis activa, comienza solo después del consentimiento del veterinario. Si el caballo está estable, aumenta gradualmente: 20 minutos de paso al día ya es beneficioso. Después de 4–6 semanas, apunta a al menos 3 o 4 entrenamientos por semana donde el caballo claramente se mueva. Usa el calendario de EquiSight para registrar entrenamientos y temperatura de cascos, así verás rápidamente si el movimiento tiene efecto o causa problemas.

Monitoreo: mantén el dedo en el pulso

El EMS requiere seguimiento estructurado y a largo plazo. Una prueba de sangre al año es insuficiente.

  • Pesa o estima el peso mensualmente con una cinta métrica (perímetro torácico y largo)
  • Evalúa la puntuación de papada cada 4–6 semanas con fotos para comparar
  • Repite análisis de sangre cada primavera, ante aumento de peso o después de un ataque de laminitis
  • Registra todos los hallazgos en el dossier de tu caballo en EquiSight para que el veterinario lo vea
  • Pide a EquiCoach un plan de monitoreo personalizado basado en los datos ingresados

FAQ

Veelgestelde vragen

Únete · Beta tester

Conviértete en Beta tester.
Consigue 3 meses de Professional gratis.

EquiSight se lanza el 1 de julio de 2026. Regístrate ahora para la Beta y recibe el paquete Professional completo durante tres meses sin coste.

Sin spam. Puedes darte de baja en cualquier momento.