Afecciones
Roces en caballos: causas y cómo abordarlos
¿Escuchas que tu caballo hace ruidos de roce con frecuencia, o notas que se queda sin aliento más rápido de lo normal? Los roces y los problemas respiratorios son muy comunes en caballos y pueden variar desde una irritación leve hasta una afección crónica grave. La detección temprana marca la diferencia: cuanto antes actúes, menor será el riesgo de daño duradero en las vías respiratorias. En este artículo descubrirás qué son exactamente los roces, cuáles son sus causas, cómo identificarlos y qué puedes hacer al respecto de forma práctica.
Publicado: 5/24/2026
EquiSight Editorial
Redactie · EquiSight · SaFleu Equestrian Centre BV

¿Qué es el roce y cuándo es preocupante?
El roce es un sonido audible, ronco o silbante que hace un caballo durante la respiración, generalmente durante el ejercicio. Un roce ocasional después de un trabajo intenso no tiene por qué ser alarmante, pero si ocurre de forma recurrente —incluso en reposo o con un ejercicio ligero— entonces probablemente hay un problema. En caballos sanos, las vías respiratorias funcionan con suavidad; la resistencia en la nariz, garganta o pulmones produce el sonido. También presta atención a señales adicionales como secreción nasal, tos o rendimiento reducido. Juntos dan una imagen más clara que solo el roce.
Las causas más comunes
Los problemas respiratorios en caballos tienen diversas causas. Las más comunes son:
- IAD (Enfermedad Inflamatoria de las Vías Respiratorias): inflamación leve de las vías respiratorias, frecuente en caballos de deporte jóvenes
- RAO/EHO (Obstrucción Recurrente de las Vías Respiratorias): hipersensibilidad crónica al polvo y hongos, similar al asma
- Obstrucciones de las vías respiratorias superiores: como la parálisis laríngea (síndrome del 'roarer'), donde la laringe no se abre correctamente
- Infecciones virales o bacterianas: como la adenitis equina (Streptococcus equi) o infecciones víricas como el EHV
- Factores ambientales: mala calidad del aire en los establos por amoníaco, polvo del heno o material de cama
Identificación: señales a las que debes estar atento
Además del sonido audible, hay más señales que indican problemas respiratorios:
- Tos durante o después de la monta, a veces también en el establo
- Secreción nasal: clara es menos preocupante que amarilla o verde
- Período de recuperación prolongado después del ejercicio (frecuencia cardíaca aún por encima de 60 latidos/min después de 10 minutos)
- Ganglios linfáticos inflamados en la garganta en caso de infecciones
- Movimiento visible del abdomen al exhalar ('línea de jadeos') en casos graves de RAO
Diagnóstico: ¿qué hace el veterinario?
En caso de problemas persistentes, es necesario un veterinario. Los exámenes comunes incluyen endoscopia de las vías respiratorias (donde el veterinario mira directamente en la nariz, garganta y tráquea) y lavado broncoalveolar (LBA), donde se analiza el líquido de enjuague de los pulmones en busca de células inflamatorias. Si se sospecha una infección, se realizan pruebas de sangre adicionales o un cultivo. Una prueba de función pulmonar es posible pero menos común en la práctica. Cuanta más información recopiles con antelación —duración de los síntomas, condiciones de trabajo, ambiente del establo— más específicamente puede trabajar el veterinario. En EquiSight puedes registrar esto en el expediente del caballo para no olvidar nada en la consulta.
Tratamiento y manejo en la práctica
El enfoque depende del diagnóstico, pero una serie de medidas ayuda con casi todos los problemas respiratorios:
- Cambiar a alimento fibroso fermentado (ensilaje de hierba o heno rociado) reduce las esporas de hongos hasta un 95%
- Caucho o virutas de madera como material de cama en lugar de paja, limita el polvo y el amoníaco
- Ventilación máxima en el establo: el aire fresco es más crucial que el calor
- Medicación a través de inhalador (broncodilatadores o corticosteroides) en caso de RAO según prescripción del veterinario
- Mínimo 4 horas de pastoreo diario acelera la recuperación de la inflamación de las vías respiratorias
Parálisis laríngea ('roarer'): consideración especial
La parálisis laríngea, popularmente conocida como síndrome del 'roarer', es una afección específica donde la cuerda vocal izquierda se paraliza y se hunde en la vía respiratoria durante el ejercicio. El sonido característico silbante o ronco es claramente audible al galope o trabajos duros. Es más frecuente en razas grandes como Warmblood y Thoroughbred por encima de 16 hands. La intervención quirúrgica (plastia laríngea protésica o 'tie-back') es el tratamiento más utilizado y proporciona una mejora significativa en el 70–80% de los casos. Sin intervención, la afección casi siempre empeora.
Seguimiento con EquiSight
Los problemas respiratorios requieren un seguimiento consistente a lo largo del tiempo. Anota en el expediente del caballo cuándo escuchas roces, con qué nivel de ejercicio y bajo qué circunstancias. Utiliza el calendario para consultas veterinarias y planes de tratamiento, y pide a EquiCoach que identifique patrones en los datos que registras. De esta forma verás rápidamente si un cambio en el ambiente del establo o la alimentación tiene efecto.
